Ariadna Arnés,España
EL CIRCO DE LOS MUCHACHOS
Benposta - La ciudad perdida de los muchachos felices
¡A Benposta te vas!, exclama un colega periodista
y sus ojos empiezan a brillar.. Benposta reúne muchos
aspectos: es una escuela de circo, la primera de España
y la segunda después de Moscú en Europa. Es una
república de niños y niñas. Es un proyecto
social-pedagógico único, que se autoabastece y
donde gobiernan los pequeños habitantes en su asamblea
y su parlamento. Incluso tienen una moneda propia, la corona.
Benposta es según su nombre la Ciudad Feliz de
los Muchachos. El religioso Padre Jesús Silva fundó
la ciudad en 1954 en plena dictadura franquista reivindicando
una convivencia tolerante por encima de las razas, culturas
y religiones. Por esta sociedad poco común han pasado
a lo largo de su existencia más de 30.000 chicos de todo
el mundo, muchos de ellos de familias humildes. Ciudades benposteñas
existen hoy también en Colombia, Venezuela, Japón,
EE.UU. y Mozambique entre otras.
Un espléndido sol de otoño baña las colinas
en los alrededores de Ourense con una luz suave y pacífica.
El bus sube una pequeña montaña siguiendo las
curvas de la carretera. Después de la gasolinera indica
un cartel de metal la entrada a la Ciudad Feliz.
Pero dos guardias de uniforme y con porra impiden el paso hasta
que el Padre Silva da su permiso. Justo tenemos un problema
interno, excusa el cura la situación y da la bienvenida
una vez dentro de Benposta. Enseguida se presta Roberto, un
chico guatemalteco, a llevarnos por la ciudad. Las calles parecen
abandonadas. Sólo algunos perros vagabundean por ellas
y muy de vez en cuando aparece un chico cabizbajo y pasa silenciosamente.
Las ventanas de los edificios miran la escena con ojos rotos.
Todo inspira tristeza.
Intereses muy diversos de los diferentes protagonistas en Benposta
transforman la Ciudad feliz en un campo de batalla,
en el que los chicos quedan abandonados en medio del fuego cruzado.
Esta es la historia del final de una ciudad feliz.