Son los turistas. Esa especie en expansión que, año tras año, inicia la peregrinación en busca del tiempo perdido. Meter en el mismo saco a los coreanos, japoneses, alemanes, británicos o españoles, es injusto. ¿Cómo va a ser igual el tópico alemán con tripa cervecera que el tópico japonés con cámara de vídeo?.

...Hay muchas clases de turistas, tantas como turistas. Y muchas clases de voyeurs de turistas, tantos como ciudadanos que no hacen vacaciones. La ciudad, adquiere la tonalidad de una tierra de nadie, como si de pronto, las Naciones Unidas hubiesen enloquecido enviando en misión de paz a media humanidad. La otra media, la que recibe a los turistas, bizquea de puro placer al ver desembarcar estas hordas de modernos invasores decididos a secuestrar en pequeño formato todo aquello que se ponga a tiro...

...Barcelona es una fiesta. Los leones del monumento a Colón, la salamandra del Parque Gaudí y Copito de Nieve son los animales mas retratados de esa torre de Babel catalana, con la diferencia que a Copito cualquier ONG estar dispuesta a protegerlo y sin embargo, ¿Quién impedirá que los leones de Colón acaben con una hernia de disco de tantos culos de turista como tienen que soportar sobre sus lomos a diario?. ¿Quién luchará para que los escamosos mosaicos que visten a la salamandra sobrevivan un año más a esas miradas de turistas de la Europa del Este?..

...Green Peace debería tomar cartas en el asunto y, no estaría de más que la Unesco declarase a los turistas Patrimonio de la Humanidad...

...Ellos dan sentido a nuestras vidas por unos días. Verles repantingados en el césped de Plaça Catalunya; sudorosos frente a la Sagrada Familia; excitados en la Pedrera; boquiabiertos en las Ramblas... nos permite viajar gratis a los confines ms remotos del planeta. Sin darse cuenta, sacan de nosotros el boy scout que todos llevamos dentro y les indicamos, antes de que nos lo pregunten, la dirección que deben tomar cuando -con el mapa puesto del revés- no encuentran el edificio que tienen a su espalda.

...y es que los turistas son una de las faunas más divertidas de este, cada vez mas, jodido planeta.


Joan Biosca
Barcelona 1998