Life of Freedom Fighters
Vida de Luchadores por la Libertad

ABIR ABDULLAH
 
Parte 1
 


"Ustedes nos recuerdan sólo dos o tres días al año.

El resto del tiempo lo pasamos en este piso, entre la confusión y la enfermedad."
Miles de personas murieron luchando por la independencia de Bangladesh en 1971 y otros tantos perdieron brazos y piernas. Estos libertadores heridos y discapacitados que sobrevivieron, aún después de veintisiete años de independencia no han sido rehabilitados completamente. Ignorados en general por la nación y escondidos del resto de la sociedad, su vida transcurre de manera solitaria sin amistad y sin trabajo. Este ensayo fotográfico intenta contar la historia de esos combatientes heridos y sus vidas.


Vida de los luchadores por la libertad
(veteranos de guerra)


La vida de los heridos y lisiados que tomaron parte en la Guerra de Independencia de Bangladesh en 1971 es diferente a la del resto de la sociedad. Las esperanzas y sueños que los condujeron a la guerra, no rindieron los frutos esperados. Antes de la guerra, la historia era de dependencia e ignorancia, a las cuales se añadió la incertidumbre y los problemas de alimentación, ropa y techo.

Muchos de estos combatientes descansan en el piso del albergue para lisiados cerca de College Gate en Mohammadpur en Dhaka. A veces los que vienen de las aldeas se alojan aquí. El año de 1971 está en la sangre de estos combatientes. El Padre de la nación "Bangubandhu" solía venir y abrazarlos cuando aún vivía. Samsuddin quien se mueve con la ayuda de una silla de ruedas, dice con resentimiento: "A cien yardas de aquí vive Sheikh Hasina la hija de Bangubandhu, quien ahora es la Primera Ministra de Bangladesh y no ha venido un sólo día con nosotros

."Madhu, uno de los combatientes lisiados va de un cuarto a otro en su silla de ruedas. No le gusta estar sentado sin hacer nada en todo el día. A ratos fuma, a ratos toca la guitarra, pero al llegar la noche no puede dormir. La hija de Madhu cuida a veces de su padre. El disfruta estar con su hija. Los combatientes que se alojan en el albergue pelean unos con otros. Los motivos de sus riñas son la política y sus vidas desperdiciadas, en ocasiones incluso los juegos de cartas.

Los luchadores lisiados no han tenido ayuda médica apropiada. No pueden obtener buenos trabajos. Sus vidas están fijas a las sillas de ruedas, incapaces de moverse si nadie está allí. El gobierno les proporciona ayuda médica gratuita pero enfrentan problemas para obtenerla. En un principio tienen que informar acerca de sus problemas físicos al doctor suplente del Banco para el Bienestar de los Luchadores por la Libertad. Entonces el doctor manda un reporte del paciente al Banco. La condición del paciente va empeorando cada vez, mientras llega el permiso.

Dieciocho a veinte combatientes, provenientes en su mayoría de fuera de Dhaka viven en el "Pueblo de los Combatientes". En el "Pueblo" en cada paso de la vida cotidiana los combatientes tienen que observar las reglas. Reglas para comer, regresar, etc. Su dinero para gastos personales es de 10 Tk. (por día). "Somos los guardias de este lugar. No sabemos cuándo o dónde estaremos rehabilitados. Sobre todo estamos contentos porque aquí tenemos dos comidas y una cama con una colcha" dice el combatiente Shafiqur Rahman. El fue honrado como un "Bir Protik" por su valentía en la guerra. El, orgullosamente ama autonombrarse "Bir Protik" a pesar de que su vida es miserable.

Abul Hossain es otro combatiente. Hace dos años estaba viendo en televisión una serie dramática llamada "La espada de Tipu Sultan" y una escena de la serie mostraba a Tipu Sultan siendo vencido. Abul Hossain tuvo una reacción tan fuerte que quedó paralizado y sin poder hablar más. Abul Hossain siempre tiene una sonrisa en su cara. Sus dos hijos viven con su tía porque los honorarios que recibe del Banco no pueden mantener a su familia de cuatro miembros. A partir del shock parece que también tiene algunos problemas mentales. Algunas veces, sin razón alguna ha aplastado algo que le queda al alcance. Su esposa dice con lágrimas "quiero que mi esposo hable y camine como un hombre normal." Pero el deseo de la esposa de Abul Hossain nunca se cumplirá porque el 19 de diciembre de 1998, Abul Hossain murió, arrebatando así su propia sonrisa y la de su familia.

Los combatientes envejecen y debido a su edad son suceptibles de contraer enfermedades críticas que no se pueden curar en nuestro país o que necesitan tratamientos muy caros. Como resultado de eso, muchos de ellos son devotos de Dios o usan medallas para liberarsede las enfermedades o piensan que estos son sus últimos momentos en este mundo.

Tras 27 años de independencia, la condición actual de los combatientes indica que no han sido valorados apropiadamente. Todavía tenemos tiempo de dar una ayuda correcta a las personas que perdieron piernas o manos o que quedaron lisiadas seriamente, por el bienestar del país. El país será realmente libre cuando cada uno de estos veteranos esté rehabilitado.

Fotografía y texto por Abir

Abdullah/Drik Picture Library