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¿PORQUÉ ESTE PROGRAMA?


Este trabajo no es un documento de análisis sobre la fotografía cubana, mucho menos una crónica de las las relaciones o la actividad fotográfica de México y Cuba. Simplemente busca ser un testimonio de lo que ha sucedido a lo largo de 25 años de intercambios, eventos y actividades conjuntas. Dos y media décadas de amistad e identificación entre los fotógrafos de ambos países.

Por supuesto, no sería posible mostrar dichos testimonios sin acudir a documentos gráficos y fotográficos de personas e instituciones, acervos o publicaciones cubanas y mexicanas. Todos esos materiales, algunos inéditos y otros que ya forman parte de la historia latinoamericana o universal, fueron proporcionados generosamente por sus autores o propietarios para la realización de este proyecto.

Por eso, al estructurar el contenido del programa no seguimos las reglas metodológicas de las antologías o investigaciones temáticas, simplemente tratamos de "ordenar" en forma coherente la información, las imágenes y los documentos que nos hicieron llegar algunos de los protagonistas de la fotografía cubana y mexicana en el periodo comprendido entre 1978 y 2003.

Estamos seguros pues, que estas valiosas aportaciones de tantos y tantos amigos y colegas de Cuba y México contribuirán a "comprender" y sentir el enorme contenido intelectual y social, y las ricas vivencias que han acompañado al quehacer fotográfico y la amistad entre los fotógrafos de las dos naciones.

.Esperamos haberlo logrado

Enrique Villaseñor
México D.F.
Agosto 2003

 

5a BIENAL DE FOTOPERIODISMO

I FORO IBEROAMERICANO DE FOTOGRAFIA DOCUMENTAL
SALON DE INVITADOS

¿PORQUÉ ESTE PROGRAMA?


Este trabajo no es un documento de análisis sobre la fotografía cubana, mucho menos una crónica de las las relaciones o la actividad fotográfica de México y Cuba. Simplemente busca ser un testimonio de lo que ha sucedido a lo largo de 25 años de intercambios, eventos, y actividades conjuntas. Dos y media décadas de amistad e identificación entre los fotógrafos de ambos países.

Por supuesto, no sería posible mostrar dichos testimonios sin acudir a documentos gráficos y fotográficos de personas e instituciones, acervos o publicaciones cubanas y mexicanas. Todos esos materiales, algunos inéditos y otros que ya forman parte de la historia latinoamericana o universal, fueron proporcionados generosamente por sus autores o propietarios para la realización de este proyecto.

Por eso, al estructurar el contenido del programa no seguimos las reglas metodológicas de las antologías o investigaciones temáticas, simplemente tratamos de "ordenar" en forma coherente la información, las imágenes y los documentos que nos hicieron llegar algunos de los protagonistas de la fotografía cubana y mexicana en el periodo comprendido entre 1978 y 2003.

Estamos seguros pues, que las valiosasaportaciones de tantos y tantos amigos y colegas de Cuba y México contribuirán, en su conjunto, a "comprender" y sentir el enorme contenido intelectual y social, y las ricas vivencias que han acompañado al quehacer fotográfico y la amistad entre los fotógrafos de las dos naciones.

.Esperamos haberlo logrado

Enrique Villaseñor
México D.F.
Agosto 2003

NUEVA FOTOGRAFIA CUBANA

En su 5 emisión y como parte de su I FORO IBEROAMERICANO DE FOTOGRAFIA DOCUMENTAL, la Bienal de Fotoperiodismo dedica su Salón de Invitados a los fotógrafos cubanos contemporáneos. En especial a sus jóvenes representantes. Aunque presenta también una pequeña muestra de sus antecedentes históricos como un esbozo de aquellos autores y escuelas que le dieron renombre.
Por supuesto, Alberto Korda, un hito obligado en la fotografía de Cuba y del mundo también esta presente. Su “Ché Guevara” su “Guerrillero Heróico” y el retrato póstumo que del propio Korda realizó en 2001 el joven fotógrafo cubano Gonzo González son el eje de esta muestra, el antes y después en la fotografía cubana.


Tradicionalmente la fotografía de Cuba, como la de México, ha ocupado un lugar significativo en la cultura y las artes visuales de América Latina. Actualmente, ante la carencia de materiales y recursos técnicos, los fotógrafos cubanos realizan verdaderas proezas de talento y creatividad. Cámaras sencillas, conservadas y adaptadas con devoción e ingenio, químicos y papeles vencidos e inadecuados o simplemente, falta de comunicación con los colegas de otros países, no son obstáculos para que la fotografía cubana camine hacia su propia identidad como forma de expresión cultural: La fotografía cubana nos ofrece hoy, como siempre lo ha hecho, nuevos códigos para entender la fotografía.


Las condiciones difíciles en que trabajan los fotógrafos de la isla les invocan a realizar un trabajo mas personal, con mayor nivel reflexivo, se vuelcan hacia nuevas formas de expresión. El fotoperiodismo, el fotodocumentalismo o la épica revolucionaria que identificaron a la fotografía de Cuba hasta los 70s dan paso a una nueva generación de autores que frecuentemente abandonan lo periodÍstico y descriptivo para incursionar en la ilustración. Viajan del testimonio grafico a la poesía y a la ironía visual. El esteticismo y la ficción desplazan a lo narrativo y a lo conmemorativo. El documento cede su lugar a la figura poética o lírica.


Las tecnologías digitales -a pesar de las fuertes limitaciones tecnológicas y económicas derivadas en gran parte por varias décadas de un brutal bloqueo económico- empiezan a manifestarse como una nueva posibilidad, como una herramienta eficaz para algunos. El lenguaje multimedia comienza a escucharse entre los creadores y fotógrafos de la isla, generalmente con el apoyo de las instituciones a las que pertenecen.

La nueva fotografía en Cuba pareciera resistirse a la implacable influencia de historias y glorias pasadas. Su proximidad y vocación hacia las nuevas corrientes actuales del arte, son en si una monumental demostración de voluntad y fuerza intelectual.
Citando a Miguel Castro Muñiz en “100 de FotogrfÍa Cubana” pensaríamos que “por momentos da la impresión como si corrieran en un maratón contra reloj buscando un “tiempo perdido” o una información que por momentos no tuvieron. Los documentalistas descubren hoy espacios de la realidad cotidiana nunca antes vistos.

Enrique Villaseñor 5 Bienal de Fotoperiodismo Mayo 2003



Esta muestra fue realizada gracias a la colaboración y al esfuerzo de las siguientes instituciones

INSTITUTO DE PERIODISMO JOSE MARTI, FONDO CUBANO DE LA IMAGEN FOTOGRAFICA, FOTOTECA DE CUBA, GALERIA ANTECAMARA / FOTRON, EDITORIAL LENTE POR LENTE, EDITORIAL MESTIZO AC ESPAÑA, FONCA, CENTRO DE LA IMAGEN, 5 BIENAL DE FOTOPERIODISMO

Las imágenes son reproducciones digitales de distintos materiales, impresiones o publicaciones proporcionadas por las instituciones y por los propios autores.